lunes, junio 19, 2006

Calidad de la Educación

Felicito a los estudiantes secundarios por su movimiento y por lograr poner la conversación sobre calidad de la educación en el primer punto del debate nacional. Desde mi quehacer diario en la Universidad de Tarapacá formando nuevos docentes me aborda la gran pregunta de ¿qué estamos haciendo para que la calidad de nuestra educación mejore? ¿cómo estamos aportando a que los nuevos profesores desarrollen las competencias necesarias para que sus alumnos den el salto en calidad?. Me inclino por que el foco de la acción debe centrarse en que cada uno sea lo que quiere que sus alumnos aprendan. Entonces cuando mis alumnos en las clases, entusiasmados me preguntan, ¿y cómo lo hacemos?, mi respuesta es sean ustedes lo que quieren que sus alumnos aprendan. Para ello no hay más que ponerse en acción. Si quiere enseñar responsabilidad sea responsable. Si quiere enseñar ha realizar un análisis de un texto, analice usted un texto con sus alumnos. Si quiere que sus alumnos demuestren teoremas de geometría, hágalo usted con ellos. ¡Maestros dejemos de enseñar y pongamos el foco en aprender yo, y con ello aprenderán mis alumnos!
Al iniciar mi clase en el presente semestre pregunté a mis alumnos de tercer año de pedagogía, ¿cuál es la principal misión del profesor? y a coro me respondieron "enseñar a sus alumnos". A la gente no le aparece que más importante que enseñar, que también tiene que hacerlo, la misión de un profesor es "que sus alumnos aprendan". Hemos trabajado todo el semestre en ello y estamos sembrando una semilla que dará sus frutos.
Otros están mirando cuales son los nudos desde un punto de vista estructural.
Los invito a leer y reflexionar un artículo sobre Calidad de la Educación que salió ayer en El Mercurio y que lo escribe el premio Nobel de Economía 2000, James Heckman:
Las reformas de un Nobel
"El principal problema del sistema de educación chileno es que no se monitorean las escuelas", es el diagnóstico de James Heckman. El Premio Nobel de Economía del año 2000 ha dedicado parte importante de sus estudios al tema de la educación, y desde su oficina en la Universidad de Chicago declara a "El Mercurio": "Lo que ustedes necesitan es transparencia en la información, porque es extremadamente difícil entender su sistema".
Es que para él, el primer paso para perfeccionar la enseñanza es hacer visible lo deficiente, porque con el mecanismo actual "es muy fácil continuar con las malas prácticas".
Esto lo contrasta con la experiencia en Estados Unidos, donde la información está disponible públicamente y permite a los investigadores analizar con exactitud qué áreas funcionan y cuáles no. En Chile, en cambio, sólo existen datos aislados, que no permiten asegurar un sistema eficiente.Y aunque Heckman dice no estar interiorizado en profundidad con la situación chilena, afirma que lo que recomendaría a la comisión asesora de educación, que actualmente está estudiando cambios al sistema, es proveer incentivos a profesores y estudiantes y desarrollar un mecanismo que permita deshacerse de los malos docentes y recompensar a los buenos.En cuanto a la jornada escolar, sugiere "fomentar la calidad, aunque sea a costo de reducir los horarios".
A Heckman le parece extraño que esta situación se dé en nuestro país, dado el contexto latinoamericano. "La economía chilena es la que otorga más incentivos de la región, entonces deberían hacer lo mismo que han implementado en otras partes de su economía, una mayor competencia y un nivel más alto de excelencia". Cuando acaban de comenzar las rondas de discusión del Consejo Asesor para la Calidad de la Educación, el Nobel destaca los puntos que mejorarían el sistema.
Invertir en mayores retornos
"El dinero hay que gastarlo donde se obtendrán mayores retornos", dice. Por eso, su opción es colocar los fondos en niños pobres o carentes de estimulación."No es necesario que el gobierno sustituya a madres profesionales de clase media que pasan el tiempo necesario con sus hijos. Hay familias desventajadas que sí necesitan que este rol se cumpla y esto se logra, por ejemplo, con sala cunas". Cree que la estimulación es particularmente significativa antes de los ocho años. Una correcta intervención en los niños desventajados de esta edad traerá retornos de 8 a 1, según concluyó en un estudio donde hizo un seguimiento de un grupo por 40 años: por cada dólar invertido se obtuvieron 8 en comparación con el grupo control, en términos de ingresos y ahorro en programas de apoyo y rehabilitación (hubo menos drogadicción, embarazo adolescente y criminalidad).
El poder de los incentivos
"El sistema chileno no tiene recompensas considerables para la excelencia. El sindicato es muy fuerte y evita que los profesores sean tratados individualmente", asevera Heckman. Por eso, urge a mejorar la estructura de incentivos -a profesores y a alumnos- y potenciar la evaluación docente. Esto último es clave, pues permite distinguir a los buenos profesionales de los malos, premiar a los primeros y deshacerse de estos últimos.
Estos incentivos no son necesariamente económicos. Aumentar la competencia también entra en esta categoría porque despierta las ansias de triunfar. "Al ver cuán excelentes son nuestros pares, vamos a querer mejorar nuestro desempeño", sostiene.
Pero, claramente, los salarios son clave. "El problema con los sueldos es que no atraen a gente de calidad a la docencia, y los profesores mediocres reciben su pago sin importar su desempeño".
Los alumnos deben obtener reconocimiento de sus logros desde el colegio a la universidad, a través de mecanismos como pruebas, competencias y premios.
La influencia de la familia
Heckman destaca la incidencia de la familia en la educación del niño. "Si los padres motivan al niño y refuerzan su curiosidad, éste será mejor estudiante". Para lograrlo se debe crear conciencia de la relevancia de la motivación familiar.
El mensaje de Heckman para los padres es sencillo: deben ayudarlos con las tareas, responder sus preguntas, llevarlos a exhibiciones culturales y a bibliotecas. Todas estas actividades refuerzan las capacidades cognitivas del niño; sin embargo, las no cognitivas también juegan un rol clave en la educación. "Tienen que enseñarles disciplina, valores, alentarlos al éxito y mostrarles la importancia de relacionarse con otras personas", explica. Si se aplica esta receta incluso antes de que el niño cumpla la edad escolar, Heckman asegura que estará preparado para enfrentar los estudios.
Subsidio a la demanda
Con la apertura de la información sobre el desempeño de los colegios, los padres tendrán las herramientas para decidir a qué establecimiento asistirán sus hijos. Para que esto se materialice, Heckman sugiere utilizar el sistema de "voucher". Es decir, que el Gobierno entregue el dinero directamente a los hogares para que ellos decidan dónde gastarlo. Es un subsidio a la demanda, que se contrapone con el sistema actual, en el cual los recursos se distribuyen a los establecimientos. Otra opción es entregar becas a alumnos de alto rendimiento, para que puedan asistir a colegios privados.
El Simce no es suficiente
Para monitorear de manera adecuada la educación se deben recoger datos sistemáticamente y el gobierno debe hacerlos públicos. Según Heckman, el Simce no basta, pues "se necesita una medición longitudinal y no una evaluación de un grupo determinado en un momento específico, pues la educación es un proceso dinámico". Agrega que es necesario hacer un seguimiento a los alumnos, controlar su desempeño en la enseñanza básica y media y cuando se gradúan. Así se podrá medir desempeños, recursos, etc.

5 Comments:

Blogger José Julián Soto Lara.- said...

Si bien el lema "que los alumnos aprendan" debería ser un rasgo inherente del educando, la práctica muchas veces nos dice lo contrario, y en este aspecto no me incluyo porque aún no realizo la labor docente, pero mediante el dialogo lo he podido comprender por medio de otros futuros colegas de profesión (más no de acción). Y es por eso que mi atención se centró de forma puntual en cómo diferentes factores, más que el sólo vacacional, puede engendrar en nosotros una nueva generación de docentes que comienze a marcar el cambio en la EdUcAcIoN de nuestro país y por qué no en los demás países que son presas de un subdesarrollo agobiante que sostiene a gran parte del hemisferio sur. De tal forma me refiero a los problemas estructurales, que muchas veces pueden ser obviados por miradas demasiado centradas en la labor docente, pero que olvidan el lamentable hecho (en mi punto de vista) de la monetarización de cada actividad humana, dejando de lado los principios humanos más filantrópicos y que al final son los que nos diferencian de las demás especies que pululan por la tierra. No solo bastará con hacer visible lo deficiente en el sistema educativo, sino dependerá en gran medida de la voluntad de nuestra "clase política" en la reformulación y mucho mejor la re- estructuración del decadente sistema educativo chileno, el cual podría ser de vanguardia, pero creo que la venda que tienen nuestros parlamentarios en los ojos se debe únicamente a su historia de vida, una historia lejana a la realidad de la mayoría de los chilenos (por ej. cuando el ministro del interior señala sin arrugarse, sin verguenza, el alza de los precios de la bencina, es por la sencilla razón que él se moviliza gratuitamente, con los honerosos impuestos que se cobran y "pocos dicen algo", si el gastara lo mismo que nosotros haría algo más justo ¿no cree ud.?). Porque, si bien en cobertura se avanzó bastante en estos gobiernos "democráticos" en calidad no fue tal y este es el paso que se debe seguir en adelante con nuestra labor. El profesor no deberá nunca permitirse obviar los problemas estructurales de la crisis de la educación, pero su energía igual debe canalizarse dentro del aula con la labor de motivador, guía, cuasi-compañero de su alumno: es seguro que el alumno aprenderá y esa es nuestra satisfacción final y más próxima. A esta altura se puede ya evidenciar mi idea de hacernos cargo de nuestra práctica, pero de no obviar los problemas más graves que sofocan a la Educación chilena y que cuenta con recursos humanos tan valiosos como tú y como yo. Aquí me parece que el señor Heckman es preciso en señalar la influencia de la familia en el niño y su desarrollo poisterior y es aquí donde el problema estructural de la sociedad nos entrega respuesta y se viene a mi cabeza el 1.000 veces repetido ejemplo del catedrático W.CAqueo ("...pero comoquieren que el chiquillo aprenda algo si el papá está en otra ciudad buscando trabajo y la mamá lavando ropa en otra casa..."). Washington tenía razón.
El subdidio a la demanda de Heckman me parece aún un poco pretensioso, pero muy loable.
Finalmente, el equilibrio sale a la luz como en todo lo material y espiritual: no es un problema sólo de estructura, no es un problema sólo de práctica, pero yo debo hacerme responsable de lo que éticamente es mi deber y esto más allá de constructos axiológicos es que el desarrollo del jóven sea pleno académicamente y humanamente.

10:59 PM  
Blogger Jaime Maita said...

El articulo publicado en esta pagina es interensate, nos muestra la realidad de nuestra educacion en chile, como tambien que la labor del profesor es de mucha importancia para el aprendizaje del alumno, pero tambien debemos considerar que la infraestructura que hay en chile, no es de las mejores, es cierto que hay mayor cobertura, pero a que precio, se disminuyo la calidad en la educacion, ademas las condiciones en donde los alumnos estudian es deporable, esto causa desanimo en los alumno, esta comprobado que un buen ambiente favorece el aprendizaje, pero realmente chile esta preparado para dar el gran salto al desarrollo, yo creo que todavia no, primero debe darse cuenta que la educacion en el pais es la base para crear un buen futuro, mientras las politicas del gobierno y de la oposicion no se unan con ese objetivo, la educacion en chile nunca tendra la importancia que deberia tener, como es el caso de los paises desarrollados, es cierto que el articulo menciona varias soluciones, pero de aqui a que se lleve a la realidad, puede pasar mucho tiempo, mientras tanto los profesores con los pocos recursos que cuentan tienen que ayudar al desarrollo de las potrencialidades de los alumnos, aunque de 40 alumnos si logra que 4 o 5 de ellos logren salir de la pobresa sera un gran avance, eso lo he vivido en carne propia, ya que soy el primero de mi familia que va a la universidad, este incentivo de continuar con los estudios debe ser apoyado por la familia y alentado por los profesores.

9:34 AM  
Blogger yhallo said...

mis mejores deseos de alegría y parabienes, en esta navidad, que la dicha y la felicidad embriaguen tu corazón junto a quienes amas y que nuestro niño Jesús haga morada en tu hogar.
Feliz navidad y el mejor año de tu vida sea realidad.
FELICIDADES

12:57 PM  
Blogger Maca Yunge said...

Hola, soy estudiante de periodismo y estoy haciendo mi tesis en educación de excelencia en sectores de bajos recursos. Te quería pedir si me puedes asesorar y eventualmente si te puedo hacer una entrevista via e-mail.
Te puedes contactar conmigo?
Muchas gracias
Macarena Yunge
macayunge@gmail.com

11:12 AM  
Blogger Claudio y angela said...

excelente blog, me gusto mucho, la invito a nuestro blog www.pedagogoscristianos.blogspot.com

abrazos

12:27 AM  

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