lunes, marzo 06, 2006

Educación y Desarrollo

Después de unas largas vacaciones en que anduve "perdida" en el centro sur de Chile vuelvo a casa y al quehacer educacional. Preparándome para formar parte del equipo de la Facultad de Educación de la Universidad de Tarapacá y muy emocionada por aportar al desarrollo de nuestro país a través de la formación de educadores quiero compartir con ustedes una opinión de Hernán Orellana, Gerente General de Microsoft Chile, que comparto plenamente y que me abre interrogantes sobre ¿qué estamos haciendo hoy en la escuela chilena? ¿sirve ello para formar alumnos en un mundo como el actual? ¿estamos desarrollando las competencias para un mundo globalizado e informatizado con una economía de servicios o nos quedamos en las competencias industriales formando gente para "emplearse"? Les comparto este artículo de El Mercurio de hoy en su sección Economía y Negocios.

Desarrollo, pero para todos

El modelo sirve sólo a un 20% del país: el que paga impuestos, impone en su previsión social y tiene los ingresos para aprovechar oportunidades.
"Small is beatiful", eso es lo que nos dijo Craig Mundie, vicepresidente de Estrategias Tecnológicas de Microsoft, en su primera visita a Chile durante el APEC de 2004.
Doce meses después regresó acompañado de 24 de los principales vicepresidentes de Microsoft a conocer nuestro país, con el propósito de analizar la forma en la cual nuestra compañía podía desde su ámbito de competencia aportar al desarrollo económico y social de Chile.
Muchos de ellos prácticamente no habían escuchado nunca de Chile, por lo que teníamos tres días para que lo conocieran en profundidad. Recorrimos las distintas realidades del país. Nos reunimos con más de 30 expertos, investigadores, académicos y hombres de negocios destacados que dieron su punto de vista sobre el Chile actual, con lo bueno y lo no tan bueno, con las oportunidades y los desafíos a futuro. Salimos a terreno, al Chile que está lleno de contrastes.
Estuvimos en lugares tan disímiles como un mall del barrio alto y la escuela Mariano Egaña, de Peñalolén. Visitamos también la sede de la Fundación de Ciencias para la Vida, en donde se realiza investigación científica de vanguardia mundial.
En conclusión, quedaron maravillados por la forma en que se ha logrado avanzar consistentemente en los últimos 30 años, el grado de acuerdo y trabajo conjunto entre el sector público y el privado, y los importantes avances mostrados por el Gobierno en materias de modernización y gobierno electrónico.
Sin embargo, también pusieron su voz de alerta. El modelo, así como está, sirve sólo a un 20% del país, porción que es la que paga impuestos, impone en su previsión social, y posee la educación y los ingresos para aprovechar las oportunidades. El restante 80% del país es un actor pasivo que mira cómo el desarrollo pasa por el lado (o por encima). Este fenómeno no es sostenible en el largo plazo, si queremos continuar creciendo. Es la luz amarilla a nuestro "proceso".
Desafíos
Hay tres áreas de desafíos en las cuales los ejecutivos que nos visitaron vieron oportunidades para aportar desde nuestro ámbito de las tecnologías de información: educación, innovación y emprendimiento.
La educación es una cuestión de emergencia nacional. Lo que ellos pudieron ver se asemeja más a la realidad educacional de hace 60 años en un país desarrollado. Poseemos una vasta red de liceos técnico-profesionales que no están entregando las competencias necesarias. Necesitamos que los colegios piensen en un mundo globalizado, informatizado, y comiencen a despegarse de las competencias industriales y pasen a desarrollarse en actividades de la economía de servicios.
En emprendimiento el desafío es enorme. Somos un país acostumbrado a ser empleado, con una alta aversión al riesgo. Nuestra sociedad castiga al que falla y lo segrega. Debemos aprender a premiar al que falla, aprende e intenta nuevamente. Tenemos que desarrollar más instancias para emprendimiento, como el Centro de Innovación Digital que hemos desarrollado con la Universidad Santa María, en el que apoyamos a emprendedores para la preparación de casos de negocios.
En innovación también estamos lejos. Si bien el Gobierno ha avanzado muchísimo en la incorporación de servicios digitales para la ciudadanía, las empresas están muy por detrás en esta materia. El número de patentes que se registran en Chile anualmente es una cuarta parte de la de un país competidor nuestro.
La industria del software es ideal para desarrollar la innovación. Por ejemplo, tenemos áreas económicas de nivel mundial, como la minería o la salmonicultura, y sin embargo no estamos aportando innovación real. De hecho, si uno investiga un poco puede encontrar que el software que usan es australiano o finlandés, pero no chileno. Debemos aportar capital intelectual a nuestros recursos naturales para generar la competitividad de largo plazo.
¿Cómo podemos generar un impacto real en la economía chilena?
Ésa es la pregunta a la que estamos abocados trabajando en estos meses, buscando los proyectos que nos permitan desarrollar la innovación, la educación y el emprendimiento, ayudando a que el desarrollo no se quede en el 20%, sino que llegue al 100%.

4 Comments:

Blogger José Martinez said...

Hola Ximena, que bueno tenerte de regreso y te deseo lo mejor en tu desafío de formar educadores. Saludos, Pepe.

10:03 AM  
Blogger Yessenia Sosa said...

Bienvenida nuevamente a la Comunidad luego de tus merecidas vacaciones, ánimo y todo mi cariño para tus compromisos 2006.

Abrazos, Yessenia

4:58 PM  
Blogger José Antonio Galloso said...

la educación es la única y verdadera revolución

Saludos y te invito a visitar mi blog

9:58 AM  
Blogger Miky said...

Hola Ximena.
Aprovechar tu espacio para pedirte ayuda y nos puedas contactar con alguna Insitución Educativa de Arica. Somos docentes del Cusco-Perú y tenemos grandes deseos de realizar una pasantía a la Región de Arica para poder observar e intercambiar experiencias educativas. Muy seguro de contar con tu ayuda me despido. Miguel

12:59 PM  

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