
El viernes pasado hemos terminado un semana de capacitación con educadoras y técnicas de la Junji en Arica. Fue una jornada de mucha emoción. Me puedo dar cuenta de la necesidad que tiene la gente de expresar sus afectos y emociones y que poco saben hacerlo.
El fenómeno que nos congregó fue
Resiliencia y
Pedagogía del Humor. La forma como trabajamos fue de interacción permanente, poniendo algunas distinciones e invitando a las participantes a descubrir qué les pasa a ellas frente a estas distinciones nuevas. La pregunta ¿qué te pasa? la respondían desde sus emociones. Fue muy impactante la comunidad que creamos, el respeto y el cariño con que nos escuchamos y la confianza que generamos para compartir experiencias y sentimientos que al decir de ellas muy pocas veces habían compartido y menos frente a gente "extraña".
La enseñanza que yo rescato de esta experiencia es que los aprendizajes no se dan por clases expositivas ni por lecturas pasivas. Los aprendizajes se dan por tensiones a que exponemos nuestro ser. Si hay algo que me produce tensión, miedo, o incomodidad es porque no estoy familiarizado con ello, entoces, la manera de apreder es exponiéndome a lo que me cuesta. Por ejemplo: me cuesta mucho expresar mis emociones. Bueno, si quiero aprender a hacerlo debo hacerlo. Muy mal al principio, luego lo iré haciendo mejor. De aquí es que si generamos comunidades de aprendizaje, donde nos damos permiso para hacer las cosas mal porque estamos aprendiendo, podremos ir generando en los aprendices lo posibilidad de "hacer las cosas bien", es decir, aprender. Notemos que siempre somos aprendices en algún dominio. Decir "yo lo se" es cerrarme oportunidades.
Dejamos la puerta abierta para seguir viviendo la resiliencia con las educadoras porque estamos convencidos que es una tremenda fortaleza para los niños y niñas que se eduquen con tías resilientes.
1 Comments:
Por favor quiero saber si se va a repetir esta instancia: muchas gracias
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